sábado, 3 de octubre de 2009

Jericós


siete veces
el rayo
sobre la piedra

la lluvia celeste
siete veces

hasta setenta y siete veces siete
ha llorado el amor

el corazón en las rodillas
fecundando el fuego
desde el ángulo

haciendo luz en la balanza
de cenizas alabanza

nacerán alas blancas
en el vientre
de nuestras cabezas


a la memoria de Hilaria Murillo Santos mi abuela materna

2 comentarios:

Yahaira Valverde dijo...

Bonito poema dedicado a tu abuela. Siento ese amor que le tienes.
Bendiciones

Arkha dijo...

Hice este poema hoy meditando en la alegoría de abajo (el carro de venus), minutos después mi madre me dijo que un día como hoy murió mi abuela hace 17 años. Al volver para revisarlo me encontré con que lo escrito va perfectamente con muchas cosas suyas y mías, recuerdos de la infancia, la canción que cantabamos (tenía 5 años de edad) sobre el Ciego de Jericó, su cristianidad, mis ideas sobre el corazón, las lágrimas y la alquimia, la contrición, la gracia, etc., cosas que ella me señaló sin percibirlo yo entonces . De alguna manera la estampa de abajo contiene todo esto y aún más.
Gracias Yahaira por estar.